Hay un momento en toda PyME en el que el dueño sabe que algo está mal pero no sabe qué. Aparecen notas de crédito que nadie explica, cada gerente nuevo cambia la forma de trabajar, y la información importante vive en planillas que solo una persona sabe operar. La consultoría de procesos de Aquilae —el programa que llamamos Inteligencia Operativa— existe para responder esa pregunta con datos: dónde se pierde tiempo, dónde se pierde plata y qué conviene ordenar primero.
¿Para quién es esta consultoría?
Para PyMEs argentinas de 30 a 500 personas que crecieron más rápido que su estructura. Te va a servir si reconocés alguna de estas situaciones:
- Dirigís por WhatsApp y los reportes te llegan como capturas de pantalla.
- Se fue un jefe de área y con él se fue el método: nadie sabe bien cómo hacía las cosas.
- Pagás varios softwares en dólares que solo una persona sabe usar, y aun así los números no cierran.
- Calidad u operaciones persigue gente para que cargue planillas, y los datos igual llegan inconsistentes.
- Hay reclamos de clientes o devoluciones que no tienen trazabilidad: no se sabe dónde empezó el problema.
- Estás en una transición generacional y querés que la empresa funcione más allá de quién esté sentado en cada silla.
No es para vos si lo que buscás es un enlatado instalado rápido, o si querés “poner IA” sin tocar el proceso de abajo. En ese caso te lo decimos en la primera llamada.
¿Qué incluye Inteligencia Operativa?
- Auditoría operativa completa de la empresa: entrevistas con las personas que hacen el trabajo (no solo con los gerentes), revisión de sistemas, planillas y flujos de información.
- Mapa de procesos con las ineficiencias cuantificadas: cuántas horas, cuántos errores, cuánta plata se va en cada cuello de botella.
- Roadmap priorizado por impacto y esfuerzo: qué se ordena primero, qué se automatiza después y qué conviene dejar como está.
- Documento de Inteligencia Operativa que queda en la empresa y sirve aunque no sigas con nosotros.
- Implementación y capacitación de las mejoras de bajo esfuerzo que salen del diagnóstico, para que el equipo las use desde la semana siguiente.
¿Cómo funciona?
Trabajamos con un método que llamamos Estructura Primero: cinco pasos en un orden que no negociamos. Esta consultoría cubre los dos primeros y deja listo el tercero.
- Diagnóstico. Relevamos cómo trabaja hoy la empresa: qué entra, qué sale, quién decide y con qué información.
- Mapeo de procesos. Dibujamos el proceso real (no el que dice el manual) y le ponemos números a cada paso.
- Traducción a sistema. Si el roadmap lo justifica, el proceso ordenado se convierte en un sistema a medida. Esto ya es el siguiente escalón, con su propia propuesta.
- Verificación y capacitación. El sistema se prueba con datos reales y el equipo aprende a operarlo sin depender de nosotros.
- Automatización e IA. Recién sobre un proceso que funciona tiene sentido automatizar o sumar agentes de IA.
El 56 % de las PyMEs argentinas usa inteligencia artificial de forma experimental, sin gobernanza, y el 57 % no mide su impacto. Por eso el orden importa: automatizar un proceso desordenado lo hace fallar más rápido.
¿Cuánto dura y cuánto tiempo me lleva?
La auditoría dura entre 1 y 2 semanas. De tu equipo necesitamos entre 2 y 4 horas en total, repartidas en entrevistas cortas con las personas que conocen cada proceso. No hace falta preparar documentación: el relevamiento lo hacemos nosotros.
Sobre el costo: el diagnóstico tiene un precio cerrado que te pasamos en la primera llamada, y se acredita íntegro si después seguís con la implementación. Es decir, si avanzamos al sistema, el diagnóstico te sale gratis.
¿En qué se diferencia de una consultora ISO o de un implementador de ERP?
Una consultora de procesos tradicional ordena y documenta, pero no construye el sistema que hace que el orden se sostenga: a los seis meses la empresa vuelve a las planillas. Un implementador de ERP instala un software enlatado y te obliga a adaptar tu proceso al programa. Nosotros hacemos la secuencia completa: primero el diagnóstico, después el proceso, después el sistema a medida del proceso, y al final la IA. Si en el camino descubrimos que un enlatado te alcanza, te lo decimos y te ahorrás el desarrollo.
¿Qué te llevás al terminar?
- Un mapa de tus procesos con los problemas cuantificados en horas y plata.
- Una lista corta de qué hacer primero, con el esfuerzo estimado de cada cosa.
- Las mejoras rápidas ya implementadas y el equipo capacitado.
- Autonomía: todo queda documentado y en manos de tu gente, sin fees mensuales obligatorios.
Trabajamos desde Tandil con empresas de Azul, Olavarría, Mar del Plata y todo el país. El diagnóstico es en buena parte remoto; vamos a planta cuando el proceso está en la planta.